LOS OJOS DETRÁS DE UN ESPEJO



El objetivo de las siguientes reflexiones sociológicas sería, en sí y solo si, querer aportar para con la noción de querer hacer pensar y luego intentar actuar. La metodología es una narrativa del pensamiento sociológico. Se busca fomentar una búsqueda de la reflexión sociológica sobre la vida cotidiana.


Las vidas pasadas viven y se movilizan en el presente junto al presente del futuro. Aparentemente, el pasado vive en el presente, y el futuro ya se vive y se respira en el presente que es del pasado. Como señala Ruth Benedict (2000) desde un principio, el agente, junto con las costumbres que lo rodean y el entorno en el que nace, estos campos complementarios lo configuraron. Se argumenta entonces que la manipulación de los imaginarios, como los simbolismos en la práctica bajo la presión del poder simbólico en los campos, se muestra entonces como muros de aislamiento en la búsqueda de respuestas a favor de la reflexión social crítica por parte de todos los agentes. Por tanto, es necesario reaccionar al análisis de cómo los hábitos repetitivos en el tiempo y el espacio siempre se han manifestado de acuerdo con la forma en que cada generación trabaja para sus propias generaciones posteriores. Por ello, Fernando Fernández (2018[1]) llaman paradigmas de poder o respuesta para pensar en reaccionar ante cualquier ideología de dominación. Por tanto, si la reflexión crítica sobre la persona social es silenciosa y apartada de sus sentidos cognitivos, este ser social podría dejarse a gusto para ser fácilmente manipulado, para ser visto con la sumisión incluso especificada como una segunda opción social, facilitando aún más su exploración.


El tiempo, traducido por su pasado, presente y futuro, exigiría seguir en busca de nuevos caminos. Recorrer otros caminos en busca de respuestas que lleven a la esperanza es buscar la buena convivencia, es buscar la crítica diaria en los hábitos sociales ya es saludable, es esperanza viva. Por tanto, afrontar el pasado y ponerlo en el presente es un desafío que no se puede ver con miedo o una utopía que es imposible de hacer, se puede hacer. El futuro depende del hoy, así como el hoy depende de cómo se entendió el pasado, para actuar de una forma u otra en el presente.

Si el río tiene sonido es porque trae piedras. Aristóteles recordó a Nicómaco que la vergüenza no es un valor, mucho menos una virtud, al contrario, es una acción que colapsa con nuestro cuerpo, y entra en conflicto con el ser total y con nuestras acciones. Vergüenza al tomar posesión del individuo, su próximo paso será evitar que encuentre caminos justos y con valores y principios válidos. Sí, la salvedad es que la vergüenza puede hacer que los recuerdos se cierren por sí mismos, negando la luz de la crítica sociológica. No a la continuidad del conocimiento reflexivo donde palabras y acciones se manifiestan como meros caprichos subjetivos pero justos argumentos. Puede ser que aquellos que piensan de manera diferente a los diferentes hombres que desempeñan roles dominantes a menudo sean vistos como retrasados, desactualizados con la vida moderna, o que, debido a que viven y se mantienen con ideas y valores del pasado, siempre están tentado a no decir nada. Eso no debería suceder siempre si tienes que hablar. El presente marcado como el mundo del capitalismo, también debería llamarse el mundo de la buena convivencia. Hoy más que nunca es urgente buscar cultura, y memorias de identidad, reconocimiento, justicia, solidaridad, donde la religión plural debe ser el cuidado de la vida humana. El hecho concreto es que la gente de abajo ya no quiere ser sometida a colonias de tencas, la gente pide justicia y respeto. En tiempos de pesimismo, aún quedan puentes por construir, sobre todo para construir puentes de solidaridad e integración.


En América Latina, todavía se resiste la idea de que la individualidad es mejor que la unidad. Por supuesto, la fortuna de la diosa de la vergüenza, el servilismo, la omisión, la comida y el silencio se reforzó a lo largo de las fiestas de cada país y gobierno, y hoy se activa mediante la política de clases.

La colonialidad del saber, y el poder no es un juego. La sociedad etiquetada de invisible o pobre tiene que no ser ingenuo y aparentar saberlo todo sin saber, o conocer a quien se enfrenta. Un principio básico de la guerra es conocer su adversario. El oprimido tiene que saber, conocer de su adversario, para poder defenderse. El capitalismo hace todo ese movimiento siempre, si no como logro ser hoy la fuerza ideológica que supero a toda otra manera de ver el mundo de la vida y sus relaciones. Se tiene que tomar con respeto y seriedad al capitalismo para buscar enfrentarlo. El neoliberalismo que comenzó con los experimentos de Friedman es digno también de respeto y que debe llamarnos a leer con entusiasmo, y luego busca la arremetida para resistir y combatir. La neoliberalización es otra eficaz herramienta del capitalismo, no tan nueva, pero su efectividad en los países empobrecidos ha sido, y continúa siendo efectiva. Si no creemos demos un vistazo al sentido del significado y el Libre Comercio junto a las políticas del Consenso de Washington, Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, en su forma de lidiar y someter a las economías subdesarrolladas mediante regulaciones y gustos burocráticos neoliberales. Entonces, las marcas de la opresión son reales. Parafraseando a Herman Melville (2013) y su novela de Bartleby el escribano donde se revela a un hombre que, un día después de recibir tantas órdenes de la persona que lo contrató, comenzó a decir prefiero decir NO. Lo que se quiere resaltar es que aprender a decir NO a lo absurdo de la vida es posible usarlo como anti sistema. Edward Sapir (2006) afirma que el significado de las palabras es una arquitectura del arte en su sentido fonético y en las propiedades que las componen. Ser rico y pobre es negar que ya todo está dicho o perdido. Por ricos empobrecidos entendemos a toda la humanidad que es guiada por el consumo y la alienación a su propia inhumanidad. El sociólogo Bauman (2014) nos enfatiza que si no se observa el mundo que lo rodea, de nada sirve decir que hacemos reflexión sociológica. Si el mundo se conceptualiza como un espacio global líquido en sus relaciones entre agentes y mundo son desde lo atómico entonces ya estamos caminando directo al matadero humano. Por ello, repensar las formas de cómo actúan las técnicas del capitalismo y la economía mundial hegemónica debe ser una agenda humana de ente por ente. En este sentido saber que el capitalismo y sus aparatos de control no es fantasía, es por lo contario una realidad cotidiana que su fin último es moralizar al ser humano y someterlo mediante derechos y valores como la manipulación de la libertad y la búsqueda de derechos, todo ese camino hace que la humanidad cada vez más siga pasos fríos y menos humanos. El lado afectivo del capitalismo frente a las personas es cada vez más atómico. Conceptos, como expectativas, experiencias, se enmarcan en la vida de las personas como categorías históricas en estos tiempos de pandemia para ser dispositivos de control. El punto de partida es entender que la sensibilidad del ser humano es un punto clave para su propia dominación y explotación. La pobreza no solo es económica, más también espiritual, de eso se sirve el capitalismo para someter al mundo. Reihart Kosellek (2006) afirma que la sociedad vive en una constante problematización de querer persuadir lo imposible a lo posible. En definitiva, las formas de relaciones nuevas en la sociedad en estos tiempos de crisis y estigmatización cultural se han agravado, por lo que hay que buscar pedagogías de convivencia para la estimulación y la sensibilidad de los agentes hacia la buena convivencia y no ir por el camino del individualismo.


Hechos como el abuso de autoridad es un elemento a tener en cuenta en esta pandemia. En lo político los gobiernos capitalistas más están pendientes del capital dinero que del capital humano que deberían representar. En lo económico hay desigualdad social por doquier. En lo cultural hay alienación de todo tipo. También sería importante tener en cuenta la falta de empatía por la salud de los humildes o pobres, sin olvidar los millones de muertos.

Cabe destacar que la pandemia, desde su llegada, se ha mostrado como un campo perfecto para los experimentos del capitalismo pandémico sobre la humanidad. De hecho, es justo decir que la pandemia, desde su llegada, reflejó claramente la ley del más apto, hasta los últimos días. Quien tiene las mejores condiciones sobrevive. El gobierno dice que vamos a trabajar, la gente dice en qué condiciones lo haremos. Después de todo, los pobres siempre han hecho del trabajo su principal medio de supervivencia. Los pobres siempre han sido un elemento presente en cualquier crisis, por eso buscar pedagogías equilibradas como Buen Vivir puede ser una posibilidad, desde todos los espacios. El campo político también se define en el ámbito de la elección de cómo vivir. Es contradictorio que algunos elementos de la sociedad se diga enemiga del sistema opresor y sus gobiernos neoliberales, pero luego se contradice, cuando acepta todo de su enemigo, tipo llevar a cabo leyes y reglamentos para llevar al pueblo a ocupar espacios sin condiciones humanas en plena pandemia, dado que todavía el virus del Covid-19 anda suelto. Hoy ser un revolucionario como un dicho popular de, perro que tanto ladra no muerde, no conviene ser así, mejor nada. Como dijo Hernan Menville (2013), Bartleby se cansó de obedecer las leyes de su contratista, así que un día prefiero decir NO quiero más obedecer. De ahí que en la vida habrá circunstancias en las que tú y yo, todas, todos, todes, tenemos que aprender a ser valientes y decir que las opresiones no pueden seguir.


Saber vivir la vida no tiene un formato a seguir. Saber vivir la vida es una fórmula original y propia de cada ser en un espacio, más este ser no debe olvidar que lo que es hoy, es gracias al complemento de todo el medio que lo rodea. El mal que la humanidad viene produciendo junto con el statu quo de las clases sociales capitalistas, va desde el sentido común hasta la criminalización de la razón y el acto humano. La humanidad está cerrando los ojos y olvidando que es principalmente un ser humano el que piensa. Lo que se pretende como imaginario sociológico es reflexionar sobre la criminalización de la experiencia del agente social, y cómo la expectativa enfrenta las experiencias de vida y sus consecuencias en la sociedad. El mundo de la vida y sus hechos sociales son un puente que nadie puede evitar encontrar. La vida cotidiana es el campo donde las personas actúan y experimentan sus formas de vivir y convivir, pero también es un campo donde los resultados y efectos de sus acciones dejarán huellas en la vida de las personas. Por ejemplo, la pobreza y la desigualdad se reproducen en un círculo que no termina, sino que se profundiza, lo que significa que las familias empobrecidas en América Latina están, por un lado, sumergidas en el dilema de la criminalización social, y también reproduciendo el discurso de la autodeterminación. criminalización desde el punto de vista subjetivo, que luego se convierte en praxis negativa. Las acciones que se realizan en el ámbito de la vida y la sociedad son como un cuaderno abierto, donde todos los días escribimos una historia, y todos los días somos probados y evaluados constantemente por alguien. La construcción de etiquetas sociales y fijaciones económicas equivalentes sobre el significado del éxito o el fracaso termina asfixiando a las personas y sometiéndose a los juicios de la sociedad y sus normas. Las acciones y los contextos de vida de las personas son una herida difícil de resolver, ya que los prejuicios y las evaluaciones mutuas son un tabú más para criminalizar. Un día es un día, no sabes cómo empieza y cómo cierra. Sí, dices que lo sé, así que seré una persona súper fluida en este momento. Nadie sabe qué pasará ese día. Cómo vivir un día, cuando desconoces sus tiempos fragmentados en segundos, minutos y horas, que forman parte del sentido de la vida que el día da para vivirlo.


El día transcurre como el salto furtivo de un felino para capturar a su presa para alimentar su hambre y así existir. Si un tigre puede ser el día, qué tipo de animal es el ser humano que lo vive y lo siente. El día puede comenzar de diferentes formas y bajo diferentes circunstancias, sin duda alguna. Pero lo que hace que el día sea especial. Un café del mañana, pan, comida, lo que hace un buen día. Un día, es el ciclo del agua, ya que después de todos sus estados comienza de nuevo. Sí, el día consta de horas y segundos, en segundos también puede comenzar, las horas se convierten en un día, que pronto serán cosas escritas en su mente.

Hay días, en los que tú y yo, todos miramos cosas que nunca podrán salir de nuestra cabeza. Por tanto, atento a nuestras acciones, el día no controla nuestras acciones. El día también es un día incierto, no sabemos si podremos contarlo pronto. Cuántas veces nos hemos dado cuenta, de estar cerca de perder el día para siempre. Respetemos nuestros días, los suyos y los días de los demás. Cómo negar que las acciones esconden y revelan características que la historia aún no ha cerrado, como el racismo y la intolerancia. Cómo interpretar un diálogo entre estrellas que no son estrellas y que se creen estrellas. Cómo interpretar las acciones de las estrellas sin ser estrellas. Cómo ser capaz de reconocer que las palabras de la moral revolucionaria sí se aplican, son meras letras superfluas. Si el silencio fuera una fortuna, la humanidad de comer y callar ya sería más rica en cosas materiales que cualquier capitalista del mundo. Cómo persuadir a mi mente para que cambie de opinión cuando, con mis ojos, capturo los momentos del diálogo de silencio e imposición, entre los pobres y los ricos. Se puede entender que los pobres siempre estarán luchando conseguir un lugar contra todo pronóstico dentro de la estructura de la universidad, y sociedad capitalista. Siento que mis palabras pueden resultar confusas e incluso insolubles para el deleite de la burguesía. Lo siento mucho, pero no sé cantar para la burguesía, solo aprendí y sigo aprendiendo a cantar desde el lugar que me acogió, el lugar del pueblo y de los espíritus libres marcados como oprimidos. Si estuviéramos en la época del colonialismo, lo cierto es que por palabras reflexivas el pueblo estaría siendo castigado, ahorcado, o hasta buscados para ser decapitados. Entiendo que la burguesía universitaria y la social junto a sus representantes en el mundo cultural que los representa nunca aceptarán que la gente de abajo, pobre, prejuiciosamente marcada como desposeída y de la periferia, nunca sean como ellos. Una cosa es importante entonces saber, que la lucha es general, de clase, de raza y de género, sobre este punto no debe haber romanticismo ni dudas es una prueba concreta. Hay un viejo discurso popular que dice así, palabras que no ven, corazones que no sienten. Esto significa que quien nazca iluminado nunca comprenderá, ni siquiera de cerca, el sufrimiento de la llamada invisible. Lo más triste son aquellas personas que nacen pobres y que pronto olvidan dónde están bien, cuidado con la alienación. La idea de libertad ha sido una máquina de manipulación entre los seres humanos durante mucho tiempo, confieso que lo es, y tú qué piensas. Poco y muchas veces se oye hablar de quién eres para que no nos dejemos hacer lo que queremos. La respuesta es simple, somos seres humanos como tú y tú. Sí, somos alguien, somos gente de sangre y huesos como tú. Y sería bueno responder a estos pocos manipulando la idea de libertad, y quién eres tú que, usando tu poder, manipula a los que aún no pueden defenderse. Otro buen ciego un día habló, la libertad se confunde con los caprichos, y los bajos gustos, para manipular a los demás, cuidado. Cómo entender estas caprichosas actitudes humanas llenas de venenosa dulzura. El ser humano continuaría siendo una manifestación dentro de una constelación de actitudes marcadas por imágenes y simbolismos que van desde los amplios marcos de cómo uno observa, siente o mentaliza sobre el mundo, y los mundos de otros iguales en los que existen.


REFERENCIAS

ARISTÓTELES. Ética a Nicômaco: Poética / Aristóteles. Seleção de textos de José Américo Motta Pessanha. Ed. São Paulo: Nova Cultural, 1991.

BAUMAN, Zygmunt. ¿Para qué sirve realmente un sociólogo? España. Espasa Libros. S.L.U, 2014.

BENEDICT, RUTH. Padrões de cultura. Rio de Janeiro. Edições. Livros do Brasil, 2000.

FERNANDES, Fernando; DE SOUZA, Jailson; Barbosa, Jorge. O Paradigma da Potência e a Pedagogia da Convivência. Revista Periferia. N. 1. 2018. p,1-18.

KOSELLECK, Reinhart. Futuro passado: contribuição à semântica dos tempos históricos. Rio de Janeiro: Contraponto; Ed. PUC-Rio, 2006.

MELVILLE, Hernan. Bartleby o escrivão. Rio de Janeiro. Editora Record, 2013.

MACHADO, Roberto. Deleuze, Arte e Filosofia. Rio de Janeiro. Editora, Jorge Zahar, 2009.

SAPIR, Edward. Cultura: autêntica e espúria. Sociologia y Antropologia. 2012. v. 2, n. 4, p. 35- 60.




209 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo