El Mariátegui posible

Actualizado: abr 21



Este artículo tiene por objetivo hacer un ejercicio de reflexión sociológica para dilucidar el diálogo con las ideas de José Carlos Mariátegui, por su 91 aniversario. Nacido un 14 de junio de 1894, fallecido el 16 de abril de 1930. Antes de continuar invitamos a leer el micro cuento seleccionado como complemento para este texto.


Tres hermanos
En la tierra de los Huancapampas vivieron tres hermanitos, un día cansados de esperar el regreso de sus padres salieron a buscarlos. Ya en camino, uno dijo, ¡hermanos, no puedo más me quedo por aquí! El segundo y el tercero prosiguieron, pasando entre ríos, y montañas. Seguido, el segundo hermano tuvo miedo y también se quedó. El tercero siguió su camino hasta que llegó a tener noticias de que sus padres ya no estaban vivos, pero que les habían dejado una herencia. Una mina de esperanza; muchas tierras para sembrar vida; y hasta ríos para engendrar nuevas familias. El primero y el segundo de los hermanos nunca supieron lo sucedido y murieron sin saber nada. ¿Cuál es usted, o le gustaría ser?

¿Qué sería Mariátegui para América Latina ?


El amauta como así se auto describió es, por así decirlo, un pensador político y literario que en lo contemporáneo vive, se extraña, y hasta se ignora. Cuando decimos que vive, es porque aún vivo dio el máximo de sus fuerzas hasta sus 35 años de vida para continuar "la ruta del socialismo desde lo propio". Mariátegui dejó un ideario de lucha, bastaría solo mencionar a los siete ensayos, donde se aboca a demostrar que era posible la crítica del capitalismo a través de la lucha del indio-o del indígena.


"Nunca comprendemos el valor eufórico del cielo azul, hasta el placer son aquí un poco malhumorados y descontentos. Eros es regañón y agridulce dijo el autor para pensar su época, ¿seguimos igual o ya hemos superado siempre terminar tristes cuando de reflexionar nuestro continente se trata? Nuestra gente, parece, casi siempre fastidiada, desalentada, nostálgica. Flotan los chistes sobre una laguna enferma, sobre una palude de tedio".

Mariátegui desafió al pesimismo de la época a través de las palabras citadas. La sospecha del pensamiento del amauta para América Latina sería siempre llevar a la provocación práctica de que la lucha de clases, o la reivindicación de los pueblos proletarios tendría mucho que ver, con la manera en que las fuerzas de vanguardia canalizan los esfuerzos desde sus entrañas y las concretizan -El amauta, al proponer que es posible una revolución desvergonzada-. Esto sería posible si los cambios se juntan y las fuerzas dejan de ser mezquinas, de regaño y agridulces. Los 7 ensayos no deberían ser vistos como el todo de su pensamiento o su legado, quedan otros textos , para hacerlos retos de poder redescubrirlos para así completar la obra inconclusa. Leerlo para el cumplimiento es una cosa, pero llevarlo a la investigación y luego culminar con la exposición es otra cosa, ha sido lo más difícil hasta ahora.


¿Qué quiso decir cuando expreso lo siguiente, “la formula misma, en sí mismo, dice poco"? ¿ “No nos faltan poetas nuevos, pero lo que, si nos falta, más bien es una nueva poesía"'. Ahí ya hay mucho conocimiento para rebanar y canalizar para la actualidad. Por eso, que al pensar los múltiples problemas asociados a los Estados en América Latina, sus estudios en su mayoría estarían llenos de analistas hipocondriacos según el autor. Mariátegui, hace recordar que “los problemas de la raza sirven en la América Latina, en la especulación intelectual burguesa, entre otras cosas, para encubrir o ignorar los verdaderos problemas del continente". Por lo tanto, la búsqueda de la identidad es fundamental, pero sola no podría andar lejos, al igual que la lucha de clases, que, sin hacer uso de la unidad en otras ramificaciones que hacen de resistencia, tampoco volarían alto. Sin unidad no hay nada. Si no hay un reconocimiento de que el mundo de las ideas personalistas son barreras para el socialismo local, de nada sirve tanta charlatanería idealista.


¿Qué interpretación?


"La burguesía quiere del artista un arte que corteje y adule su gusto mediocre", para su sentido del cómo y qué quiere leer, o escuchar. Llama la atención que una mentalidad es frágil, flexible, y reaccionaria también al flujo de la vida, dado que se adapta al momento de su historia. El conocimiento es sólido cuando todavía sin contacto con lo abstracto, la intención persiste en convertirse en conocimiento concreto. Entonces interpretar a Mariátegui, leerlo, acercarse, profundizarlo, criticarlo no debería ser resistencia para el infinito del conocimiento. La educación, y el pedagogo moderno, enfatiza Mariátegui, es un elemento que está muy inserido en la colonialidad. "La escuela y el maestro están irremisiblemente condenados a desnaturalizarse bajo la presión de un patrón colonialista."


Entonces se entiende que las escuelas de las cuales nacen los alumnos, profesores, y académicos en general, en cada época estarían cargados de males coloniales. La misma construcción del pensamiento revolucionario estaría límitado a elecciones en veces de unos pocos, al mismo tiempo forman grupos pedagógicos para estigmatizar a otros, incluso desaparecerlos. Por ende, la formación de élites revolucionarias, pedagógicas ,filosóficas, políticas, es una carta a retomar junto al camino del amauta y sus ideas.


Las interpretaciones que se den a Mariátegui no deben ser limitantes a padrones culturalizados de la estirpe burguesa, o los pseudos conocedores del conocimiento de la sociedad. Hasta la fecha, la interpretación al amauta, se ha visto enmarañada, hasta mezquina por los mismos que lo interpretan con locura, los educacionistas. "No toda obra de arte será escuchada, o resaltada, dado que el mercado de los oídos de la burguesía y los alienados que en ella se encuentran viven de los elogios y el premio. Los artistas más puros no son casi nunca los mejor cotizados", señaló.


La interpretación, y reinterpretación tendría que ser desde entender la pasión de lo subjetivo, y así enrumbarse al querer hacerlo objetivo. Los tiempos actuales merecen ser para todos, quienes tienen la inquietud de conocerlo. El pesimismo está en la escuela culta revolucionaria también. Existe mucho narcisismo, y orgullo, abrumante y exagerado en la cientificidad, entre los viejos interpretadores y los nuevos más avanzados, lo cual limitan al joven pensador, lo alejan, intimidan, todo esto ocurre porque la exagerada multitud descrita dice las cosas como si ya no hubiera nada para decir. Hipotéticamente Mariátegui no querría eso, para sus lectores. Valga la redundancia dicha por él, pero la formula, escrita, siendo formula está sin acción, no pintaría nada.


La lectura, y el paso de la interpretación inclusiva puede sonar muy contemporánea, pero al mismo tiempo bastante adecuada para el presente, donde empiezan a aparecer nuevos intérpretes, los hijos del hijo de los de la cultura del indio oprimido. Mariátegui no sería, no debería ser un campo para los eruditos, solo de la idea, y nada en la práctica, debería ser para todos quienes tengan la fuerza y la intención de empezar a conocerlo, como concretizarlo desde sus espacios y posibilidades. Entre todo lo expuesto lo que importa más es hacer que la poesía de la crítica y la reflexión del ciudadano emita y destile el zumo de la perseverancia entre los que los leen, lo interpretan y lo enseñan. Como el amauta describió "Que la melancolía criolla burguesa, pequeña burguesía, letrada de la capital, y sus metrópolis provincianas sigan en sus modestos afanes espirituales, y materiales".


El presente con Mariátegui


¿El problema de la tierra hasta la fecha sigue en divergencia con los Estados o ya se ha solucionado ?; ¿La educación de qué tipo es; quién la piensa; y qué relevancia ostentaría para los hijos de hijos de millones de pobres en el nuevo Estado contemporáneo? Traer a Mariátegui del pasado, y darle vitalidad en el presente se hace con sentido causal de tentar a la inquietud del lector contemporáneo. De la vigente actualidad llena de incertezas cuanto al reflexionar el cotidiano del trabajador, emerge la necesidad, para algunos, y la obligación para otros, de volver a reinterpretarlo, investigarlo y luego exponerlo.


Las escuelas tradicionales contemporáneas vistas como laicas no deben cerrar las puertas a las críticas Mariateguistas. El pensador contemporáneo, tiene que buscar respuestas donde nadie ha buscado. Debe cansarnos ser solo elásticos. Urge reafirmar los valores basados en una escuela crítica en general. Pensar los problemas por los propios elementos, los tiempos de des-aculturación cultural son más que necesarios. Es urgente, ir a Mariátegui en momentos donde las plataformas de lucha están confusas, y coludidas por confusión individualista y corrupción sindical.


No olvidar que, a la cultura del indio, o indígena, trabajador, con o sin salario, nunca se le preguntó qué modelo económico y político seguir, se le impuso uno, y se le obligó a vivir y adecuarse a este, el capitalismo. La esperanza, no debe ser sinónimo de suerte, al contario se la tiene que buscar incesantemente, construyendo y desconstruyendo conocimiento practico ideológico.


"Sin socialismo no hay esperanza, 91 años en el debate con Mariátegui".


REFERENCIAS

MARIÁTEGUI, José. (2007) Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana. Prólogo, Aníbal Quijano. Caracas. Biblioteca Ayacucho.

-----. Peruanicemos al Perú. (1924) Lima.Biblioteca Amauta.

-----. Introducción a un Estudio sobre el Problema de la Educación Pública. (1925) Lima.Biblioteca Amauta.

-----. Ideología y Política. (1952) Lima. Biblioteca Amauta.

-----. El Artista de la época. (1925) Lima. Biblioteca Amauta.



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